Consumo de Agua corriente – Mayo 2023

 

Consumo de agua corriente tras incremento de salinidad

Consumo de agua corriente según región

Consumo de agua corriente según voto anterior

Consumo de agua corriente según edad

 

Análisis

35% de los uruguayos dejó de beber agua corriente tras el incremento de su salinidad y otro 11% bebe menos agua que previo a los cambios. En las regiones donde OSE incrementó la salinidad, crecen drásticamente los cambios en el consumo de agua.

Como es de público conocimiento, Uruguay atraviesa una de las peores sequías de su historia, con diversas afectaciones sobre su vida social y económica. Entre dichas consecuencias se encuentran los cambios decididos por OSE para varias localidades del país, principalmente del área metropolitana, incrementando sensiblemente los niveles de salinidad (cloruro y sodio). En este contexto, se han reportado incrementos sustanciales en el consumo de agua embotellada, lo que estaría indicando una disminución relevante del consumo de agua corriente. En nuestro reciente Monitor de Opinión Pública, decidimos justamente preguntar a los uruguayos si modificaron sus hábitos de consumo de agua corriente a raíz de los cambios implementados por OSE.

Se constata que efectivamente hay cambios muy significativos en los patrones de consumo: un 35% de los uruguayos dejó de beber agua de OSE tras el incremento de su salinidad y otro 11% decidió beber menos agua. Por tanto, casi 1 de cada 2 uruguayos disminuyó su consumo de agua corriente, la mayoría suspendiéndolo plenamente. Hay en tanto otro 30% que continúa bebiendo agua corriente en forma habitual y otro 19% que no tenía el hábito de consumo de agua de OSE desde antes de los cambios realizados.

Aunque han existido reportes de cambios en el sabor, olor y color del agua en diversos puntos del país, los mayores cambios realizados afectan a los departamentos de Montevideo y Canelones, fundamentalmente los relacionados al incremento de la salinidad. Por esta razón, no sorprende que los patrones de consumo hayan variado mucho más drásticamente en dichos departamentos. El 56% de los montevideanos y el 53% de la población canaria dejó de consumir agua corriente, al que se agrega otro 14% de los capitalinos y otro 11% de la población canaria que decidió beber menos agua. A la inversa, solo 10% de la población de Montevideo y 13% de la de Canelones mantuvo el consumo normal de agua corriente. La situación se invierte en el resto del país, donde 56% continúa consumiendo agua corriente en forma habitual, contra un 17% que redujo (parcial o totalmente) su consumo.

Los cambios en los patrones de consumo tienen también algunas variaciones importantes por franjas etarias y preferencias políticas. Para comenzar, los frenteamplistas son mucho más proclives a haber interrumpido por completo el consumo de agua que los votantes de la Coalición (49% contra 26%), una tendencia que está claramente afectada por diferencias sociodemográficas entre ambas poblaciones. En especial, debe recordarse que los frenteamplistas se concentran más en el área metropolitana, donde ocurrieron los principales cambios en la composición del agua. Complementariamente, los votantes de la Coalición tienen un mayor peso entre los adultos mayores, donde crece el porcentaje de personas que ya no bebía agua antes que OSE realizara cambios en la composición y sabor de la misma. Como se observa en el cuarto gráfico de este informe, un 29% de los adultos mayores ya no bebía agua corriente antes de los cambios en su composición, cifra que baja sensiblemente en el resto de las franjas etarias. Se aprecia también que son los jóvenes quienes más han cambiado sus patrones de consumo de agua corriente: 44% dejó de beber por completo agua de OSE tras los cambios, contra 34% de los adultos en edades intermedias y 25% de los adultos mayores.

Por más que las diferencias regionales y etarias contribuyan fuertemente a explicar que los cambios en el consumo sean mayores dentro del electorado frenteamplista, no puede descartarse la posibilidad de un efecto propiamente “político” en el consumo de agua. Podría estar ocurriendo también que entre los votantes oficialistas exista una mayor confianza en la calidad actual del agua corriente y, por tanto, una mayor predisposición a su consumo. De hecho, dentro del área metropolitana, continúan existiendo algunas diferencias entre votantes oficialistas y opositores en el consumo de agua corriente.

En cualquier caso, la principal conclusión de este informe es que los grandes cambios en el consumo de agua corriente están vinculados principalmente al componente regional: allí donde OSE decidió incrementar los niveles de salinidad del agua, se redujo drástica y masivamente el consumo de agua corriente, un dato plenamente coincidente con los reportes sobre una explosión de la demanda y problemas de abastecimiento del agua embotellada.

 

Ficha técnica

Tipo de estudio: Encuesta Telefónica de alcance nacional

Fecha de realización: 15 al 24 de mayo de 2023.

Universo: Mayores de 18 años residentes en el territorio nacional.

Marco Muestral: Números rango de telefonía celular.

Muestra: 824 casos.

Muestreo: Aleatorio simple.

Margen de Error: En el caso de las proporciones de las variables de interés de este informe, el margen de error máximo es de +/-3.9% para un nivel de confianza del 95% y se calcula teniendo en cuenta el diseño muestral y la metodología de ponderación implementada

Supervisión y control de campo: Supervisión presencial y grabación del 100% de las encuestas.

Ponderación: Los ponderadores son calculados mediante la técnica de calibración conocida como post-estratificación incompleta (rake). Las variables utilizadas para la calibración son: nivel educativo, tramos de edad, género, región de residencia y voto anterior. Dichas variables son utilizadas para reducir posibles sesgos de cobertura y no respuesta (existentes en toda encuesta) al estimar las proporciones de las variables de interés.

 

 

 

 

Fuente de imagen de portada: «Salud Pública: Agua de OSE es segura, se puede consumir y ello protege de enfermedades», LaRed21, 22/03/2019

(extraída de: lr21.com.uy)

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