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Intención de Voto – Marzo 2019

 

El Monitor de Opinión Pública presenta información de seguimiento de la opinión pública, incluyendo información de actitudes relativas a fenómenos políticos y a temáticas sociales de interés para la población uruguaya.

La información brinda insumos para comprender el contexto social en que se desarrolla el ejercicio del gobierno, la política nacional y la vida social de los uruguayos.

La información presentada proviene de una encuesta de telefonía celular a 800 personas mayores de 18 años residentes en todo el país. La medición fue realizada entre el 11/3/2019 y el 18/3/2019 sobre la base de un muestreo aleatorio simple a números rango de telefonía celular, con ponderación posterior por nivel educativo, edad y voto anterior. El margen de error máximo de la encuesta es de +/- 3.5% para un nivel de confianza del 95%.

La encuesta fue contratada por Montecarlo Televisión en conjunto con  diversos actores políticos. Los informes son presentados como primicia en los informativos de Telenoche 4.

Resultados

1. Intención de Voto por Partido – Marzo 2019

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2. Intención de Voto – Serie Histórica Mayo 2016 – Marzo 2019

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3. Intención de Voto – Comparación Marzo 2014 vs Marzo 2019

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4. Intención de Voto – Plebiscito sobre Seguridad

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Análisis y Conclusiones 

Frente Amplio y Partido Nacional continúan en situación de liderazgo y alta paridad en intención de voto partidaria.

Varios hechos relevantes nutrieron la agenda política a lo largo del verano. Solo a modo de ejemplo cabe recordar: la confirmación de la precandidatura de Julio María Sanguinetti en el Partido Colorado a comienzos de marzo; el acto y discurso del presidente Tabaré Vázquez del 1º de marzo al cumplirse 4 años de su gestión y 14 años de gestión del Frente Amplio en el gobierno; la confirmación de un plebiscito de reforma constitucional junto a la elección de octubre (nacido de la campaña de firmas “Vivir sin Miedo”) y un fuerte debate de los elencos políticos en torno a la situación socio-política de Venezuela.

Pese a esta intensa sucesión de acontecimientos políticos, la opinión pública ha sufrido muy leves variaciones en su intención de voto partidaria respecto a nuestra medición de diciembre 2018. Hay, en especial, tres tendencias que se repiten no sólo respecto de diciembre pasado sino desde hace ya varias mediciones. Por un lado, el Partido Nacional y el Frente Amplio comparten el liderazgo en intención en voto, notoriamente despegados del resto de los partidos y en situación de empate técnico. Según nuestros datos de marzo, cada partido recibe un 28% de adhesiones, porcentaje muy similar al del promedio que registran ambas fuerzas políticas en nuestras mediciones de 2016 en adelante. Una segunda tendencia que permanece estable es la intención de voto del Partido Independiente. En 6 de nuestras últimas 7 mediciones el PI marcó un 4% y en la restante marcó un 5% (lo cual también va en línea con esta gran estabilidad). Sabido es que actualmente el PI ha conformado una alianza electoral (bautizada “La Alternativa”) con otros sectores como Navegantes y UNIR (Ex Batllistas Orejanos). En próximas mediciones observaremos si la mención explícita de “La Alternativa” como opción de voto tiene o no impactos en el comportamiento electoral de la ciudadanía.

1 de cada 5 uruguayos sigue sin decidir aún su voto pese al avance de la campaña. 

Otra tendencia que permanece casi intacta respecto a nuestras últimas mediciones es el porcentaje de población indefinida. Aquí se nuclean los indecisos y quienes declaran que votarían blanco o anulado (pero cuya mayoría seguramente se volcará hacia alguna opción partidaria al momento de la elección). Aproximadamente, 1 de cada 5 uruguayos sigue sin definir su voto para octubre de 2019. La indefinición de las candidaturas presidenciales de cada partido (que se resolverá recién el 30 de junio con las elecciones internas) constituye una de las posibilidades explicativas más importantes para comprender esta “resistencia” de un importante segmento del electorado a elegir alguna opción partidaria a esta altura de la campaña. Recuérdese, como hemos mostrado en informes previos, que entre los “indefinidos” predomina un alto desinterés por la política, bastante lejanía con el conjunto de partidos políticos y que la mayor o menor sintonía con los candidatos presidenciales será especialmente importante al momento de decidir su voto.

Con su nuevo crecimiento de 2 puntos, el Partido Colorado duplica su intención de voto de hace 1 año y consolida su recuperación.

En esta mirada histórica de mediano plazo donde prevalece la estabilidad sobre el cambio, nuestra medición de marzo confirma sin embargo la cristalización de un importante cambio que comienza en el segundo trimestre de 2018: el crecimiento continuo del Partido Colorado en intención de voto. Hoy, el PC convoca al 14%, duplica su piso de 7% alcanzado en abril de 2018 y registra por cuarta vez consecutiva un crecimiento en su intención de voto (respecto a diciembre el PC aumenta 2 puntos). En el marco de una elección interna que luce atractiva e intensa para su electorado, el Partido Colorado ha regresado a una situación muy similar a la que tenía a principios de 2014, cuando marcaba un 13% de intención de voto.

Fundamentalmente, el PC ha mejorado sensiblemente el porcentaje de fidelización de sus votantes previos. A principios de 2018 menos de la mitad de los votantes colorados de 2014 declaraban que votarían nuevamente al PC mientras que actualmente lo hacen cerca de dos tercios de esos votantes. No es sencillo establecer con exactitud a costa de qué fuerzas políticas se ha fortalecido el Partido Colorado pero uno de los principales afectados podría haber sido el Partido de la Gente. Actualmente, el PG recoge la adhesión de un 2%, después de haberse posicionado desde mediados de 2017 en adelante en valores iguales o superiores al 4%.

La comparación con marzo 2014: mayor adversidad para el Frente Amplio a costa del fortalecimiento de la oposición (especialmente Partido Nacional).

¿Qué podemos concluir al comparar el actual escenario electoral con aquel existente hace exactamente cinco años? Para ello es de utilidad observar al gráfico 3, donde se compara la actual intención de voto partidaria con aquella existente en marzo de 2014. La gran diferencia entre el pasado período electoral y el actual son los 10 puntos menos de intención de voto que hoy recoge el Frente Amplio. En marzo de 2014, el FA tenía 38% de adhesiones mientras que hoy alcanza el 28%. Como explicáramos en nuestro informe de coyuntura de diciembre, este posicionamiento electoral más desventajoso del FA respecto a 5 años atrás debe leerse en el marco de un contexto general más complejo para el oficialismo, que incluye entre otros factores: mayores niveles de insatisfacción con la gestión gubernamental respecto a las administraciones frentistas anteriores; un contexto de enlentecimiento económico con pérdida de empleo y un incremento en las tasas de delitos violentos como homicidios y rapiñas.

Esta mayor debilidad en el posicionamiento del Frente Amplio parece estar favoreciendo especialmente al Partido Nacional, que hoy tiene 4 puntos más de intención de voto que en 2014 y también parece haber beneficiado a los partidos menores, que en 2014 captaban un 3% (básicamente debido al PI) y que hoy captan un 7% (con una oferta más diversa que incluye principalmente al PI, al PG, y a Unidad Popular).

Naturalmente, esta reconfiguración de la intención de voto de un ciclo electoral al otro le plantea desafíos inéditos al Frente Amplio. En las últimas 3 elecciones, por ejemplo, el Frente Amplio tuvo consistentemente ventaja o paridad en las mediciones de intención de voto frente a la suma del electorado blanco y colorado. Hoy, en cambio, el electorado sumado de los partidos fundacionales supera por 14 puntos al electorado frentista. Asimismo, este es el primer escenario en que el FA se encuentra a una distancia muy lejana de obtener la mayoría parlamentaria. Si las elecciones fueran el próximo domingo, para lograr la mayoría parlamentaria el FA tendría que captar a casi todos los indecisos actuales, algo muy improbable conociendo la diversidad de perfiles ideológicos entre los mismos.

Los indecisos: una fuente potencial de crecimiento del Frente Amplio de cara a octubre y noviembre que torna incierto el desenlace electoral.

Pese a los nuevos desafíos que se le plantean, el Frente Amplio tiene un innegable potencial de crecimiento a partir de los indecisos. Este potencial ya fue aprovechado por el FA en 2014 y podría ocurrir lo mismo en 2019. Recuérdese, por ejemplo, que en marzo de 2014 el FA marcaba un 38% pero que en las elecciones de octubre finalmente alcanzó el 48%. Esa diferencia probablemente se explique por la captación progresiva de indecisos que el FA logró en aquel entonces. Sabiendo además que los votantes del Frente Amplio en 2014 están sobrerrepresentados entre los indecisos actuales y que varios de sus principales líderes tienen fortalezas competitivas de imagen y simpatía en dicho electorado, se puede decir que los indecisos son una posible “carta en la manga” que dispone el FA para disputar competitivamente la elección. No obstante, para determinar las preferencias partidarias que los indecisos manifestarán llegado el momento de la elección queda “mucha tela por cortar”, tomando en cuenta que hablamos de un segmento para el cual será especialmente importante la campaña y las respectivas estrategias de captación de votos desplegadas por los partidos, agrupaciones y candidatos.

La otra elección de octubre: el plebiscito de reforma constitucional surgido de la campaña “Vivir Sin Miedo”.

Sobre finales de febrero, tal como había anticipado con varios meses de antelación Opción Consultores, se confirmó la realización de un plebiscito junto a la elección parlamentaria y presidencial de octubre. Este plebiscito propone una reforma constitucional con las siguientes medidas: creación de una guardia militar que desarrolle tareas de seguridad interna, establecimiento de cadena perpetua para delitos muy graves, eliminación de la libertad anticipada para delitos graves y habilitación de los allanamientos nocturnos. El plebiscito surge de una campaña de firmas (bautizada “Vivir sin Miedo” y liderada por el precandidato nacionalista Jorge Larrañaga) que logró convocar a cerca de un 15% de los ciudadanos que conforman el padrón electoral, superando ampliamente el mínimo requerido de firmas (10% del padrón).

Confirmado dicho hito electoral, resulta pertinente evaluar el punto de partida o “línea de base” de dicho plebiscito. Se observa en el gráfico 4 que una clara mayoría, cercana a los dos tercios de la ciudadanía, votaría hoy a favor de la reforma constitucional mientras que cerca de 1 de cada 4 uruguayos votaría en contra. La tendencia es consistente con varios datos registrados a lo largo de 2018, especialmente la fuerte predominancia de quienes aprueban que los militares colaboren con la policía en tareas de seguridad interna así como de quienes aprueban la instauración de cadena perpetua para delitos muy graves.

Por análisis adicionales, comprobamos que el electorado opositor tiene mucha mayor proclividad a apoyar la reforma constitucional que los votantes frentistas. Entre los votantes opositores, el rango de apoyo a la reforma fluctúa entre el 75% y 85% del electorado según el partido específico considerado, siendo los nacionalistas aquellos con mayor tasa de apoyo. Entre los frentistas, el apoyo decrece sustancialmente al 39%, aunque por otro lado se trata de un porcentaje importante considerando la fuerte oposición al proyecto que ya han expresado varios líderes del oficialismo.

Pese al actual clima de opinión pública favorable a la reforma, es necesario tener mucha prudencia y considerar algunas circunstancias que pueden tornar incierto el resultado del plebiscito. En particular cabe recordar que, entre los principales precandidatos presidenciales, únicamente apoya la reforma el Senador Jorge Larrañaga. Esto constituye un obstáculo importante para los impulsores del plebiscito en la medida que la mayoría de las agrupaciones de los diversos partidos políticos probablemente no ensobrará la papeleta a favor de la reforma junto a sus respectivas listas. Por otro lado, uno de los principales partidos políticos, el Frente Amplio, ya ha manifestado que hará una intensa campaña en contra de la aprobación de dicha reforma, lo que podría torcer la voluntad inicial favorable a la misma expresada por un segmento importante del electorado frentista. Por último, resta por verse el resultado de la elección interna en el Partido Nacional, en donde actualmente lidera Luis Lacalle Pou secundado por Jorge Larrañaga. Al respecto, naturalmente la reforma cuenta con mejores posibilidades de aprobación si Larrañaga logra convertirse en el candidato del Partido Nacional, en la medida que su principal impulsor ganará mayor visibilidad y protagonismo durante la campaña.

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