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Preferencias Partidarias – Mayo 2024

Preferencias partidarias – Mayo 2024

Preferencias partidarias – Serie Histórica 2023 – 2024

Preferencias partidarias – 2014, 2019 y 2024

Comparación de Escenarios de Intención de Voto – Mayo 2024

Análisis

Situación de estabilidad en las preferencias partidarias pese al avance de la campaña. Continúan observándose variaciones entre las mediciones únicamente por partido versus aquellas con factibles candidatos presidenciales.

Nuestro Monitor de Opinión Pública, realizado en la segunda quincena del mes de mayo y a pocas semanas de las elecciones internas, refleja un panorama de estabilidad en las preferencias partidarias, aunque simultáneamente continúan registrándose diferencias relevantes (particularmente en la correlación por bloques) según se adopte una medición de intención de voto únicamente partidaria o se trabaje con escenarios con candidaturas presidenciales específicas.

Para comenzar, al utilizar como referencia la pregunta que únicamente menciona a los partidos con representación parlamentaria (aunque con la posibilidad de mencionar otras fuerzas políticas), el Frente Amplio lidera con el 42% y aventaja a la Coalición Republicana por 3 puntos de diferencia (la suma del PN, PC, CA y PI llega al 39%). Dentro de la CR, el Partido Nacional capta las preferencias de casi 7 de cada 10 electores, un predominio mayor que el obtenido en 2019, donde el PN representara cerca de la mitad de la votación del bloque.

También en comparación a la elección pasada, el FA sigue presentando una intención de voto superior, con el agregado de que la encuesta contiene un 15% de indefinidos, es decir, un porcentaje importante cuyas preferencias aún restan por determinarse. De hecho, cuando se incorpora a la medición las preferencias de los indefinidos cercanos, el FA asciende al 45%, 6 puntos por encima de último resultado electoral y más cerca de sus registros de 2009 y 2014. La Coalición, en cambio, está claramente por debajo de su votación pasada, principalmente por una captación menor de preferencias del Partido Colorado y Cabildo Abierto. Como se observa en nuestra serie histórica, este panorama de leve ventaja para el FA por bloques en la pregunta de intención de voto partidaria se ha mantenido incambiado durante las mediciones de 2023 y 2024.

Si se compara la intención de voto con aquella existente a un mismo punto del ciclo electoral (es decir, a cinco meses de las elecciones presidenciales y parlamentarias), se observa que el Frente Amplio se posiciona algo mejor en comparación a mayo de 2014 y mucho mejor en comparación a mayo de 2019. En 2014, existía una leve ventaja del bloque fundacional sobre el FA, mientras que en mayo de 2019, el bloque de la CR sumado superaba por 23 puntos al Frente.

Tanto en 2014 como 2019, el Frente Amplio fue mejorando progresivamente su intención de voto, en función de un perfil de indecisos más cercano a dicha fuerza política. Para 2024, la situación es diferente, dado que los indefinidos tienen un mayor sesgo hacia la Coalición Republicana. Es muy superior, por ejemplo, el peso de los votantes a partidos de la CR en 2019 al interior de dicho segmento electoral.

Esta salvedad permite entender un cambio de tendencia que se observa cuando se realizan dos mediciones de intención de voto nombrando no solo a los partidos políticos sino también a candidatos presidenciales concretos (algunos ya confirmados, otros factibles en función de las preferencias internas partidarias existentes). Al utilizar estos escenarios por partido y candidato, se produce una reversión de la correlación por bloques, pasando a liderar la CR sobre el FA y generándose mayor incertidumbre sobre el desenlace electoral en un eventual balotaje.

Por un lado, cuando se utilizan como candidatos presidenciales a Yamandú Orsi por el FA, Alvaro Delgado por el PN, Andrés Ojeda por el PC, Guido Manini Ríos por CA, Pablo Mieres por el PI y Cesar Vega por el PERI, el FA marca 42%, la misma intención de voto que en el escenario únicamente partidario. Sin embargo, la CR mejora 8 puntos y asciende al 47%, quedando más cerca que el FA de la mayoría parlamentaria. En otras palabras, frente a la intención de voto solo partidaria, crece la CR a expensas de una reducción de los indefinidos. Los partidos de la CR, a su vez, no crecen homogéneamente: el PC se mantiene estable, Cabildo Abierto y el Partido Independiente mejoran ambos 2 puntos y el PN sube 4 puntos. Es decir, dentro de la CR el Partido Nacional continúa teniendo un mayor peso que el registrado en la elección de 2019.

Al variar las candidaturas del FA y el PC y trabajar con en un segundo escenario por candidatos y partidos (colocando a Carolina Cosse y Robert Silva respectivamente), se aprecia un estiramiento de la ventaja en favor de la CR a 10 puntos: 49% a 39%. Esto se produce en función a un crecimiento adicional del PN y el PI (que trepan al 32% y 4%) y a una caída del FA de 3 puntos, quedando un 11% de indefinidos por repartir. La mayor ventaja de la CR frente a un FA encabezado por Cosse ha sido habitual en nuestras mediciones, un fenómeno parcialmente explicado por la mejor intención de voto hacia el FA en Canelones cuando Orsi es el candidato utilizado. Por cierto, esto no implica una predicción sobre el desenlace real si uno u otro fueran los candidatos del FA sino que simplemente se trata de una fotografía de la coyuntura y de las preferencias actuales.

En suma, al comparar los tres escenarios presentados, se concluye que en todos ellos el FA aparece con mejores perspectivas que en la elección pasada y que lo inverso sucede para la CR, fundamentalmente debido a un decrecimiento del potencial electoral del PC y CA. Sin embargo, mientras la intención de voto estrictamente partidaria muestra al FA mejor posicionado para acceder a la mayoría parlamentaria y triunfar en un balotaje, las mediciones por candidato y partido mejoran las chances de la CR. De este modo, a la inversa que en ciclos anteriores, las tendencias observadas no son concluyentes en cuanto a las perspectivas para uno u otro bloque político en relación a la disputa por la mayoría parlamentaria y a la conducción del próximo gobierno. Al mismo tiempo, ninguno de los tres escenarios tiene poder predictivo sobre lo que ocurrirá en las elecciones de octubre. Con la campaña y los factores coyunturales, pueden haber variaciones relevantes.

Ficha Técnica