Intención de Voto Plebiscito sobre Seguridad

El Monitor de Opinión Pública presenta información de seguimiento de la opinión pública, incluyendo información de actitudes relativas a fenómenos políticos y a temáticas sociales de interés para la población uruguaya.

La información brinda insumos para comprender el contexto social en que se desarrolla el ejercicio del gobierno, la política nacional y la vida social de los uruguayos.

 

Resultados

 

Análisis

Apoyo potencial a la Reforma “Vivir sin Miedo” continúa siendo mayoritario aunque desciende por segunda medición consecutiva. Alta incertidumbre respecto a resultado del plebiscito.

58% de los uruguayos manifestó en nuestra encuesta de octubre la intención de votar por el plebiscito de reforma constitucional “Vivir Sin Miedo”, un 36% declaró su oposición a la reforma y otro 6% se encuentra indeciso. Si esta estructura de votación se plasmara efectivamente en las urnas el 27 de octubre, la reforma sería aprobada al superar la mayoría absoluta. Sin embargo, a nuestro entender el panorama es de alta incertidumbre por varias razones.

En primer lugar, a quienes impulsan la reforma los favorece la foto pero no la tendencia. Mientras la brecha entre apoyo y rechazo a la reforma era de 39 puntos en agosto, en setiembre pasó a ser de 31 puntos y en octubre se redujo aún más a 22 puntos. Es clave conocer si esta tendencia continuará, se frenará o se revertirá en el resto del mes, lo que solamente sabremos con nuestra encuesta final de proyección de voto.

En segundo lugar, la caída de la brecha está especialmente explicada por el descenso significativo de su apoyo entre los votantes del Frente Amplio. Trimestre a trimestre, el porcentaje de frentistas que respalda la iniciativa ha ido descendiendo. Si se observan los extremos de la serie, se comprueba un descenso de apoyo de 18 puntos entre el primer y cuarto trimestre (representado por la medición de octubre). Es posible que con la acentuación de la campaña frentista en contra de la iniciativa baje aún más el porcentaje de frentistas que no introducirán la papeleta del “Sí” junto a su voto al partido del oficialismo. Adicionalmente, hay un descenso en el apoyo a la reforma entre los colorados, comparando el promedio del primer y del segundo semestre del año (aunque siguen siendo amplia mayoría quienes la aprueban). Aquí es posible que el resultado de la elección interna haya afectado la tendencia, en la medida que tanto el sector como candidato ganador (Ciudadanos – Ernesto Talvi) se han mostrado firmemente en contra y porque han existido algunos cambios en la composición del electorado colorado, especialmente un crecimiento relativo de los sectores más educados, de mayor proclividad a ser contrarios a la iniciativa.

No obstante, la evolución final de los votantes colorados es más compleja de proyectar pues el PC se halla en un proceso de alta volatilidad, con cambios permanentes en la composición de su electorado y porque  recientemente el líder de Batllistas, Julio María Sanguinetti, ha dado el visto bueno a sus seguidores para apoyar la iniciativa (más allá que él personalmente se mantenga en duda sobre si votarla o no).

En tercer lugar, la incertidumbre sobre el resultado del plebiscito está afectada por el llamado “problema del ensobrado”. La reforma únicamente se aprobará si la mayoría absoluta introduce la papeleta del “Sí” en el sobre de votación junto a la lista partidaria de preferencia. Las agrupaciones partidarias que apoyan la reforma y ensobran la papeleta junto a sus listas son una minoría de sectores. El único sector que ensobra indefectiblemente la papeleta junto a sus listas parlamentarias en todos los departamentos es Alianza Nacional. Luego hay algunas agrupaciones departamentales blancas y coloradas que lo hacen y hay algunas otras agrupaciones de los partidos fundacionales que ofrecen las papeletas a pedido expreso de los ciudadanos (por ejemplo las listas que llevan a Luis Lacalle Pou como primer candidato al senado). Es una incógnita qué sucederá con los ciudadanos que apoyan “teóricamente” la reforma pero que votarán por listas que no proporcionan la papeleta. Es razonable suponer que, en estas circunstancias, el apoyo real a la reforma será menor al apoyo potencial actualmente registrado. La pregunta clave es “cuánto menor”. Sabemos que cuanto mayor sea el entusiasmo despertado por la reforma, más proactividad existirá en procurar la papeleta en los casos donde la lista elegida no la proporcione. Lo que resta por develar es qué porcentaje de quienes apoyan potencialmente la reforma manifestará un fuerte nivel de proactividad y recordará solicitar y ensobrar la papeleta.

Especial interés despierta el caso de Cabildo Abierto: este partido tiene el mayor porcentaje de electores a favor de la reforma (88%) pero su candidato presidencial Guido Manini Ríos es uno de los líderes de oposición más aversos a la misma (aunque por razones diferentes a las esgrimidas por el Frente Amplio). ¿Tomarán finalmente en cuenta los cabildeantes las indicaciones de sus referentes políticos principales o plasmarán en cambio en las urnas su actual apoyo contundente a la iniciativa?

Por último, una comparación que resulta de ayuda para analizar el contexto de opinión pública en torno a la reforma es la posición de la ciudadanía hace cinco años en relación a un mismo mecanismo y una misma temática: el plebiscito por bajar la ley de imputabilidad penal a 16 años. Comparando la encuesta actual con nuestra medición de 2014 en una fecha muy similar (fin de setiembre de 2014 versus principios de octubre de 2019), se observa una impactante similitud. En 2014, apoyaba el plebiscito de baja de la edad de imputabilidad un 55% de la ciudadanía, lo rechazaba un 39%, y un 6% se encontraba indeciso. Además, igual que en esta oportunidad, eran amplísima mayoría los blancos y colorados que la respaldaban y minoría los frentistas. Finalmente, un 47% votó a favor de la reforma, lo que no alcanzó para su aprobación. En aquel entonces, además, el apoyo a la reforma bajó en la última quincena de octubre y registró un 49% de apoyo potencial en nuestra encuesta de proyección, por lo que estimamos que no sería aprobada.

Respecto a aquella iniciativa de reforma, “Vivir Sin Miedo” tiene ventajas y desventajas contextuales. En cuanto a las ventajas, al proyectarse una caída de votación del Frente Amplio, hoy es menor el porcentaje de ciudadanos que apoya la reforma pero que es más susceptible a cambiar su decisión (hablamos del referido 21% de frentistas que actualmente la votaría). En segundo lugar, la preocupación ciudadana por la inseguridad y la demanda de un endurecimiento de las políticas públicas sobre criminalidad se han incrementado en este ciclo electoral. Esto podría favorecer una mayor proactividad y un mayor esfuerzo por recolectar y ensobrar la papeleta del “Sí”. En cuanto a las desventajas, la más notoria es la mayor dificultad para asegurar el ensobrado de la papeleta. A la ya señalada minoría de agrupaciones que ensobran el “Sí”, debe agregarse que ningún candidato presidencial apoya la reforma. Además, en los cuatro partidos principales, tres de los cuatro candidatos presidenciales se han opuesto con bastante firmeza a la iniciativa (Martinez, Manini Ríos y Talvi) y ninguna de las agrupaciones propias ofrece la papeleta junto a sus listas. En cambio, en 2014 los dos candidatos de los partidos fundacionales y sus respectivos sectores apoyaban la reforma y uno de ellos era el principal promotor, lo que significó una ventaja logística y comunicacional importante a pesar de no haber alcanzado el objetivo.

En suma, la cautela se impone al proyectar el desenlace de esta iniciativa de reforma constitucional. En especial, es necesario esperar a la última encuesta previa a la elección, que reflejará los nuevos movimientos partidarios y efectos de la campaña sobre el tema. Si el respaldo a la reforma incrementa nuevamente su apoyo potencial, tendrá posibilidades interesantes de ser aprobada (siempre que exista un grado de proactividad importante en el ensobrado). Si la tendencia se mantiene estable, se configurará un desenlace incierto. Si, finalmente, se profundiza la tendencia a la baja, el escenario más probable será de no aprobación, incluso si la intención de voto supera en pocos puntos el 50%, pues la evidencia y contexto permite suponer que el apoyo efectivo en las urnas será menor al apoyo en términos de intención de voto.

 

Ficha Metodológica

La información presentada proviene de una encuesta de telefonía celular a 805 personas mayores de 18 años residentes en todo el país. La medición fue realizada entre el  2/10/2019 y el 9/10/2019 sobre la base de un muestreo aleatorio simple a números rango de telefonía celular. El margen de error muestral es de +/-3.5% con un 95% de nivel de confianza. Los resultados se encuentran ponderados por nivel educativo, región, edad y voto anterior del encuestado. La encuesta fue contratada por Montecarlo Televisión en conjunto con  diversos actores políticos.

 

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