Escenarios de Balotaje

El Monitor de Opinión Pública presenta información de seguimiento de la opinión pública, incluyendo información de actitudes relativas a fenómenos políticos y a temáticas sociales de interés para la población uruguaya.

La información brinda insumos para comprender el contexto social en que se desarrolla el ejercicio del gobierno, la política nacional y la vida social de los uruguayos.

 

Resultados

 

 

Análisis

La oposición cuenta con entre 7 y 8 puntos de ventaja sobre el oficialismo en escenarios de balotaje.

Nuestra encuesta de intención de voto de fin de agosto reitera un escenario de ventaja para los dos principales candidatos de oposición (Luis Lacalle Pou y Ernesto Talvi) en escenarios de balotaje ante el candidato del Frente Amplio (Daniel Martínez). La ventaja es de 8 puntos cuando el candidato es Lacalle Pou y de 7 puntos cuando es Talvi. Respecto a julio, existe un acortamiento de la brecha de 4 puntos en el escenario Martínez- Lacalle Pou y de 2 puntos en el escenario Martínez-Talvi lo que puede deberse tanto a una mejora competitiva del FA como a fluctuaciones comprendidas dentro del margen de error estadístico. También en comparación con julio, se repite un porcentaje muy similar de indefinidos, que llega al 10% cuando el escenario es Lacalle-Pou-Martínez y al 14% cuando los rivales considerados son Talvi-Martínez.

Los datos son consistentes con las tendencias de primera vuelta, donde hoy el Frente Amplio votaría por debajo del 40% (con algunas proyecciones tentativas de indefinidos estaría en un rango entre 36% y 38%), llegando así al balotaje como partido más votado pero en desventaja ante cualquiera de los dos candidatos opositores considerados. Desde que accedió al gobierno, esta es la primera instancia electoral en que el FA comienza la recta final de la campaña en desventaja en escenarios plausibles de balotaje. No obstante, se trata de una competencia abierta pues la diferencia que el oficialismo debe descontar para situarse competitivamente es la mitad de la distancia que hoy preservan cualquiera de los dos candidatos de oposición considerados, es decir, 4 puntos del electorado (cerca de 100.000 votos). Además, los escenarios de balotaje son sensibles a los resultados de primera vuelta, lo que exige cautela adicional al interpretar estas tendencias.

Los liderazgos de Lacalle Pou y Talvi son hasta el momento similares en su capacidad de traducción del voto opositor en segunda vuelta, con una mínima ventaja del primero sobre el segundo. En los gráficos 3 y 4 se observa el porcentaje de votos de cada partido en primera vuelta que irían a cada uno de los candidatos del balotaje.

Como es esperable, hay una altísima fidelización del voto por parte de los eventuales candidatos participantes en segunda vuelta: a Martínez lo votaría en un balotaje la abrumadora mayoría de quienes votarían al FA en primera vuelta y  a Talvi la casi totalidad (93%) de quienes votarían al PC y a Lacalle Pou un contundente 98% de los votantes blancos de octubre. Cuando consideramos otros segmentos de votantes, aparecen los matices. Igual que en la encuesta de julio, los votantes de oposición cuyo candidato no participaría del balotaje eligen en su mayoría al candidato opositor pero una minoría importante marca preferencia por Martínez. Por tanto, es altamente factible que en el balotaje el apoyo al candidato opositor esté varios puntos por debajo de la suma de votos de oposición en primera vuelta.

Cuando el candidato de oposición considerado es Lacalle Pou, lo apoyarían un 70% de los colorados, un 62% de los votantes de Cabildo Abierto y un 40% de los electores de otros partidos, además de un 27% de los electores que hoy se encuentren indefinidos para la primera vuelta. Las tendencias son similares cuando el candidato opositor considerado es Talvi: lo votaría un 73% de los blancos, 64% de los cabildeantes, 42% de los electores de otros partidos y 27% de los indefinidos de octubre.

El apoyo a Martínez prevalece sobre sus eventuales rivales únicamente entre los indefinidos, donde recoge 11 puntos más que Lacalle Pou (38% vs 27%) y 6 puntos más que Talvi (33% vs 27%). Este dato, además, permite sostener que el FA tiene actualmente la mayor capacidad de crecimiento en primera vuelta por su mejor posicionamiento entre los indecisos. La existencia de un segmento minoritario pero interesante de votantes opositores que se inclinaría por Martínez en un balotaje le permite al FA mantenerse en situación de “desventaja abierta” en cualquiera de los dos escenarios de balotaje factibles. Gracias a sumar potencialmente algunos votantes de oposición en primera vuelta, Martínez estaría agregando 7 puntos adicionales del electorado a la votación frentista de primera vuelta. De plasmarse en las urnas, esta tendencia sería bastante consistente con los datos electorales históricos: respecto a la primera vuelta, en 1999 el FA sumó 6 puntos en el balotaje, en 2009 4 puntos y en 2014 mejoró nuevamente 6 puntos.

En suma, la mayor parte de las tendencias de agosto sobre escenarios de balotaje concuerdan con aquellas relevadas en julio y permiten tener bastante seguridad en cuanto a las perspectivas, fortalezas y debilidades del oficialismo y la oposición en la disputa por el gobierno. En primer lugar, Luis Lacalle Pou tiene hoy ventaja tanto sobre Ernesto Talvi y Daniel Martínez en la carrera por la presidencia. La primera de las ventajas proviene del escenario de primera vuelta, donde el PN votaría 9 puntos por encima del PC,  pasando como segunda fuerza más votada al balotaje. La segunda de las ventajas son los 8 puntos a favor de Lacalle Pou sobre Martínez en un escenario tentativo de balotaje. Las dos ventajas señaladas están fuera del margen de error estadístico. En segundo lugar, aunque Ernesto Talvi se ubica tercero en intención de voto para octubre, de pasar a un balotaje frente a Daniel Martínez también resultaría vencedor por una distancia similar. El mayor desafío actual de Talvi es lograr un pasaje de votos “inseguros” desde  el PN hacia el PC para mejorar sus perspectivas de llegar a una segunda vuelta (esos votos valdrían “doble” pues suman a uno y restan al otro).

Que tanto Talvi como Lacalle Pou serían vencedores en un eventual balotaje ante Martínez constituye una novedad respecto a los últimos 20 años de la política uruguaya. Debemos remontarnos a 1999 para encontrar escenarios de balotaje con desventaja para el Frente Amplio. Esto obviamente no implica que los resultados serán los mismos ni que el contexto sea idéntico. Para empezar, hoy el FA es gobierno mientras en 1999 era oposición, lo que constituye una diferencia saliente de cara al contenido y debates de la campaña. Además el panorama electoral actual es de mayor fragmentación partidaria, lo que podría generar complicaciones al candidato opositor a la hora de convocar a los votantes de otros partidos. De hecho, los escenarios de balotaje presentados recogen menores porcentajes de votación a favor del candidato opositor en los partidos nuevos que en el partido fundacional no participante. Por último, la desventaja con la que hoy parte el Frente Amplio está lejos de ser concluyente aunque sí impone al FA un desafío nada menor: mejorar su intención de voto en primera vuelta, superando como mínimo la barrera del 40%.

El FA necesita entonces captar en octubre y noviembre algunos votos opositores que aún no se encuentran firmes. Sobre la base de los datos presentados estamos hablando de un cambio en las preferencias de alrededor de 100.000 votantes. La otra posibilidad para el FA (si no mejoraran sus perspectivas para octubre) sería incrementar su porcentaje de captación de  votos opositores en segunda vuelta, lo que resulta más improbable a la luz de la evidencia histórica.

En cualquier caso, está claro que por una multiplicidad de factores subyacentes (un contexto económico más adverso a partir de 2015, la agudización de los problemas de seguridad pública y algunos giros valorativos de la opinión pública uruguaya), los datos apuntan al rompimiento de la correlación de fuerzas que ha existido en los últimos 15 años. Esa correlación implicó una leve pero decisiva ventaja a favor del bloque frentista, que le permitió obtener el gobierno con mayoría parlamentaria propia en tres oportunidades consecutivas. A la fecha, sabemos que en el nuevo equilibrio del sistema político uruguayo ningún partido tendrá mayoría parlamentaria. Lo que aún queda pendiente por responder es si esta recomposición de fuerzas implicará también un cambio en la conducción del gobierno.

 

Ficha Metodológica

La información presentada proviene de una encuesta de telefonía celular a 805 personas mayores de 18 años residentes en todo el país. La medición fue realizada entre el 26/8/2019 y el 2/9/2019 sobre la base de un muestreo aleatorio simple a números rango de telefonía celular. El margen de error muestral es de +/-3.5% con un 95% de nivel de confianza. Los resultados se encuentran ponderados por nivel educativo, región, edad y voto anterior del encuestado. La encuesta fue contratada por Montecarlo Televisión en conjunto con  diversos actores políticos.

 

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