Imagen4

Intención de Voto – Elecciones Internas 

El Monitor de Opinión Pública presenta información de seguimiento de la opinión pública, incluyendo información de actitudes relativas a fenómenos políticos y a temáticas sociales de interés para la población uruguaya.

La información brinda insumos para comprender el contexto social en que se desarrolla el ejercicio del gobierno, la política nacional y la vida social de los uruguayos.

La información presentada proviene de una encuesta de telefonía celular a 800 personas mayores de 18 años residentes en todo el país. La medición fue realizada entre el 11/3/2019 y el 18/3/2019 sobre la base de un muestreo aleatorio simple a números rango de telefonía celular, con ponderación posterior por nivel educativo, edad y voto anterior. El margen de error varía según la interna considerada y de acuerdo al diferente tamaño de las submuestras de cada partido. El margen de error máximo para el Partido Nacional es +/- 7.5%, para el Frente Amplio +/- 7.6%, y para el Partido Colorado +/- 10.4%. La encuesta fue contratada por Montecarlo Televisión en conjunto con  diversos actores políticos.

 Los informes son presentados como primicia en los informativos de Telenoche 4.

Resultados 

Propensión a Votar en Elecciones Internas según Interés en la Política

1Intención de Voto – Elecciones Internas PN

2

Intención de Voto – Elecciones Internas FA

3

Intención de Voto – Elecciones Internas PC

4

Análisis y Conclusiones

Las elecciones internas: una instancia que requiere cautela

Faltan menos de 90 días para que se celebren las llamadas elecciones internas (la fecha fijada es el próximo domingo 30 de junio). En esta instancia, de voto voluntario pero donde pueden participar todos los ciudadanos que integran el padrón electoral, se definen varios aspectos cruciales del ciclo electoral, entre ellos las candidaturas únicas presidenciales de cada partido. Como ha sucedido desde que las elecciones internas simultáneas se celebran, nuevamente habrá competencia al interior de los tres partidos principales del país, en tanto en los demás partidos el candidato presidencial ya se encuentra definido. En este informe repasaremos precisamente la intención de voto de cara a las elecciones internas del Partido Nacional, Frente Amplio y Partido Colorado. Como hemos expresado en otras oportunidades, esta instancia electoral requiere especial cautela y prudencia al tiempo de analizar datos de opinión pública. Algunas razones que justifican esta peculiar cautela son:

a)el voto voluntario no es de sencilla estimación pues muchos electores toman su decisión a pocas horas o el día mismo de la elección;
b)a varios meses de la elección suele ser bastante mayor el porcentaje que declara que votaría en las internas que aquel que efectivamente lo hará, dificultándose así la identificación precisa del perfil del electorado que votará;
c)los análisis para submuestras partidarias están sujetos a mayores márgenes de error estadístico que aquellos realizados para el conjunto del electorado uruguayo;
d)el voto por candidatos dentro de un partido tiene mayor volatilidad que otras decisiones electorales (como la de cambiar el voto de un partido a otro);
e)las mediciones de opinión pública no captan necesariamente las diferencias de estructura entre los precandidatos (y estas diferencias de estructura pueden ser especialmente relevantes en una instancia donde el voto es voluntario).

Estrategia de medición de Opción Consultores

Por todas las salvedades metodológicas establecidas, existen diversas posibilidades para aproximarse al estado de la opinión pública en las elecciones internas. En el tramo final de cara a esta instancia, Opción ha decidido medir la intención de voto para las internas a través de una estrategia secuencial de múltiples preguntas.

En primer lugar, se solicita a los encuestados indicar su probabilidad de voto en las elecciones internas y únicamente se trabaja con la submuestra de votantes que declara que “seguramente” votaría en las mismas. Este porcentaje en nuestra medición de marzo fue 59% y muy factiblemente incluye un importante segmento del electorado que finalmente no concurrirá a votar. Pese a esta limitación, trabajar con esta submuestra resulta a nuestro entender preferible a simular que las elecciones internas fuesen una elección obligatoria.

En segundo lugar, a quienes seguramente votarían en las internas se les solicita que indiquen dentro de cuál partido piensan votar. Esta estrategia permite captar el voto “cruzado” entre octubre y junio (electores que votarían a un partido en octubre pero que participarían en la interna de otro partido en junio) y es una diferencia respecto a nuestro abordaje preliminar de 2018. Finalmente, dentro del partido elegido se solicita indicar el candidato al cuál se votaría a través de una pregunta guiada con una lista que incluye a los principales precandidatos de cada partido.

El interés en la política: un predictor importante del perfil del electorado de las internas

Antes de observar el estado de la opinión pública en cada uno de los partidos con competencia efectiva, resulta interesante observar en el gráfico 1 la variación entre la probabilidad de concurrencia a votar en la interna según interés en la política. Como se aprecia, existe una contundente asociación positiva entre el interés en la política y la probabilidad de votar en las internas.

Mientras que 81% de las personas con mucho interés en la política declara que seguramente votaría en las internas, este porcentaje desciende progresivamente a menor interés: 63% en el caso de quienes tienen algo de interés, 48% entre quienes tienen poco interés y 33% entre quienes no tienen ningún interés. Como hemos mostrado en informes previos, el interés por la política crece a mayor edad, mayor nivel educativo y mayor identificación con los polos de la escala izquierda-derecha, por lo que estos segmentos seguramente votarán proporcionalmente en mayor medida en las internas que otros estratos del electorado.

La interna del PN: continúa liderando Luis Lacalle Pou secundado por Jorge Larrañaga. En su primer registro, Juan Sartori ocupa el tercer lugar.

Adentrándonos en el análisis de cada una de las internas partidarias, comprobamos que Luis Lacalle Pou continúa liderando de cara a las elecciones internas del Partido Nacional, seguido por Jorge Larrañaga. La diferencia entre Lacalle Pou y Larrañaga es de 17 puntos (41% a 24%) y está fuera del margen de error. Se observa un acortamiento de la brecha en relación a los diferentes registros recabados en 2018. Si bien ambos precandidatos tienen una menor intención de voto respecto a mediciones anteriores, el impacto del descenso es mayor en Lacalle Pou que en Larrañaga. La posible explicación de una menor brecha a favor de Lacalle Pou en la actualidad es la irrupción de Juan Sartori en la interna nacionalista, candidatura confirmada a mitad de diciembre de 2018 y que hoy capta un 14% del electorado. Verónica Alonso, en tanto, recoge un 11% de las preferencias y Enrique Antía un 6%. Por análisis adicionales, la brecha entre Lacalle Pou y el resto se agranda en Montevideo y se achica en el interior. Como en anteriores mediciones, además, Verónica Alonso tiene mejores registros en Montevideo y lo inverso sucede con Enrique Antía en consonancia a sus mayores apoyos estructurales en el interior y a la ubicación de su principal bastión electoral (Maldonado). El apoyo a Juan Sartori en tanto crece levemente en el interior.

La interna del FA: Leve ventaja de Daniel Martínez sobre Carolina Cosse configurando el panorama más parejo de las tres competencias existentes.

Igual que en nuestra medición de diciembre, la interna del Frente Amplio sigue siendo la más disputada, con dos candidaturas en pugna por el primer lugar: Daniel Martínez y Carolina Cosse. Martínez lidera la intención de voto con una ventaja sobre Cosse de 6 puntos (36% a 30%), brecha 3 puntos superior a la registrada en diciembre con una estrategia de medición levemente diferente. Recuérdese que el margen de error es más amplio en las internas, por lo cual la conclusión más segura es que hay probablemente un liderazgo de Martinez dentro de una disputa pareja y de incierto desenlace.

Hay, además, una clara diferencia entre Martinez y Cosse. En la generalidad del electorado frentista (aquel que lo votaría en octubre), Martínez se encuentra mejor posicionado que Cosse en una diversidad de indicadores. Sin embargo, considerando únicamente al elector frentista más propenso a votar en las internas, Cosse empareja notoriamente su posicionamiento competitivo.

En cuanto a los otros dos contendientes de la interna frentista, Oscar Andrade capta un 14% de las preferencias, en tanto Mario Bergara un 6%. Andrade parecería mejorar su posicionamiento en comparación a la medición de diciembre (donde marcó un 10%), en tanto la situación de Bergara se mantiene muy estable. En el caso de Andrade, además, hay algunas ventajas de estructura que deben tomarse en cuenta al considerar globalmente su situación, en la medida que cuenta con apoyos sectoriales importantes (especialmente aquel brindado por su propia agrupación, el Partido Comunista).

Por último, la interna frentista es aquella que registra un mayor porcentaje de indecisos, un significativo 14%. En una contienda muy pareja por el primer lugar, estos indecisos frentistas pueden torcer la balanza hacia uno u otro lado llegado el momento de la elección si efectivamente concurrieran a votar.

La interna del PC: Sanguinetti encabeza las preferencias, seguido por Talvi y luego por Amorín Batlle.

Si las elecciones internas requieren cautela, más aún lo exigen en el caso particular del Partido Colorado en el que, debido al tamaño de la submuestra, los márgenes de error son mayores. Además, a la inversa que en las últimas tres elecciones internas coloradas, no existe hoy un candidato con ventajas concluyentes frente al resto.

No obstante, desde su incorporación como candidato factible del Partido Colorado (candidatura definitivamente confirmada pocos días antes de la realización de nuestra encuesta de marzo), Julio María Sanguinetti ha liderado sistemáticamente todas las mediciones de intención de voto de la interna colorada. En el caso de la medición de marzo, Sanguinetti marca 15 puntos de diferencia frente a Ernesto Talvi (48% contra 33%), su más cercano competidor.

Comparado a diciembre (y reiterando que hay leves diferencias en la metodología empleada en aquella medición y la de marzo), la distancia entre Sanguinetti y Talvi es notoriamente menor. En diciembre, Sanguinetti había registrado 64% y Talvi 26%.

José Amorín Batlle, finalmente, recoge un 14% de las preferencias, lo que podría indicar una mejora en su  intención de voto (en diciembre marcó un 10%). En el caso de Amorín, cabe destacar que si bien es un candidato de menor visibilidad para la opinión pública, cuenta con algunos apoyos estructurales interesantes en departamentos estratégicos de la interna colorada (el más destacado es el del ex intendente Germán Coutiño en Salto).

Conclusión: Un escenario inédito de tres internas abiertas.

Desde la reforma constitucional de 1996, el país ha celebrado cuatro instancias de elecciones internas. En todas ellas, a esta altura de la campaña, existía una combinación de escenarios saldados de antemano (con diferencias indescontables entre los candidatos) y competencias inciertas. Hoy, en cambio, vivimos una situación novedosa pues ninguna de las distancias entre los líderes en intención de voto y sus desafiantes son concluyentes como para proyectar un ganador en alguno de los tres partidos donde existe competencia.

Por un lado, el Frente Amplio vive hoy su escenario de mayor incertidumbre y paridad. En un contexto de renovación de liderazgos, Daniel Martínez encabeza la intención de voto pero su distancia con Carolina Cosse es pequeña, especialmente en el segmento frentista con más probabilidad de voto en la interna.

En el Partido Nacional, en tanto, la situación de relativa estabilidad de 2018 se ha visto sacudida por la incorporación de Juan Sartori a la grilla de precandidatos. Con Sartori en competencia, el escenario es más “achatado” y más competitivo tanto por el primer como por el segundo lugar. No obstante, la ventaja de Lacalle Pou sobre sus competidores más cercanos sigue siendo apreciable. Se abre actualmente la interrogante de una posible renuncia de la senadora Verónica Alonso a la precandidatura y un eventual acuerdo con alguno de los otros contendientes. De confirmarse, deberá observase cómo se reconfigura la intención de voto con un candidato menos en competencia.

Por último, en el Partido Colorado, el liderazgo en intención de voto de Sanguinetti es evidente aunque no tiene la contundencia que en su momento tuvieron los registros de intención de voto hacia Guillermo Stirling en 2004 o hacia Pedro Bordaberry en 2009 y 2014 (contundencia luego confirmada en las urnas). Además, la interna colorada plantea al menos dos interrogantes centrales. De un lado, Ernesto Talvi es menos conocido que sus rivales, principalmente Sanguinetti. Por ejemplo, 30% de los votantes potenciales colorados declara no conocer a Talvi. Es una pregunta abierta qué pasaría con Talvi en la interna colorada si mejorara dicho nivel de conocimiento.

Por último, igual que en las otras internas, la cantidad de votantes que finalmente concurra a decidir la interna colorada puede producir variaciones importantes en los resultados. Por ejemplo, una elección de concurrencia similar o menor a la de 2014 podría favorecer la votación de José Amorín, dado que se trata de una candidatura principalmente sustentada en importantes apoyos estructurales en el interior del país. A la inversa, una elección con una participación sustantivamente mayor le resta posibilidades competitivas a Amorín debido a su menor posicionamiento en la opinión pública frente a Sanguinetti y Talvi.

* Ante cualquier consulta relativa a éste u otros servicios comunicarse con Opción Consultores info@opcion.com.uy; Tel. (598) 2413-6509.