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Los nuevos votantes y “El efecto demográfico”

Presentación

El Monitor de Opinión Pública presenta información de seguimiento de la opinión pública, incluyendo información de actitudes relativas a fenómenos políticos y a temáticas sociales de interés para la población uruguaya.

La información brinda insumos para comprender el contexto social en que se desarrolla el ejercicio del gobierno, la política nacional y la vida social de los uruguayos.

En este informe especial sobre los nuevos votantes de 2019, utilizaremos datos de diversas ediciones de 2018 de Monitor Telefónico de Opinión Pública, encuesta trimestral de 800 casos cada una a personas de 18 años y más, cubriendo población residente en todo el país. El estudio utiliza como marco muestral el listado de números rango de telefonía celular de todas las compañías telefónicas del país y realiza un muestreo aleatorio simple (en algunas ediciones complementado con un muestreo aleatorio estratificado a bases de celulares propias). El margen de error máximo es de +/- 3.5% para un nivel de confianza de 95% (análisis de submuestras de la encuesta están sujetas a mayores márgenes de error). Los datos se encuentran ponderados por región, nivel educativo, sexo, edad y voto anterior. El análisis se complementará con datos de otras fuentes oportunamente citadas.

 Los informes son presentados como primicia en los informativos de Telenoche 4

 

Resultados

Gráfico 1. Intención de Voto por Partido – Nuevos Votantes 2019

Gráfico 1

Gráfico 2. Intención de Voto (Nuevos Votantes y Electorado General)

Gráfico 2

Gráfico 3. Voto en 2014 de NV vs Intención de Voto de NV en 2019

Gráfico 3

Nota: Los datos de votación de población de 18-22 años en 2014 fueron estimados por Fernando Esponda et al. en el trabajo “La bandera y el colibrí: edades y partidos en la elección de 2014”.

Análisis y Conclusiones 

En cada ciclo electoral, hay un proceso de renovación del padrón de personas habilitadas para sufragar. Básicamente, se incorporan al padrón nuevos votantes (personas entre 18 y 22 años al momento de la elección) y se excluyen del mismo a las personas fallecidas en el ínterin de ambas elecciones. Según algunas estimaciones, entre un 9% y un 10% de los electores de 2019 serán nuevos votantes en tanto un 6% de los votantes de 2014 no participarán por haber fallecido (fundamentalmente votantes de tercera edad). Esto determina que, en su conjunto, el padrón electoral crecerá entre un 3% y 4%.

Desde la recuperación democrática, este proceso de recambio generacional no ha sido neutro en términos de sus efectos políticos. Al contrario, la renovación demográfica ha beneficiado notoriamente al Frente Amplio, a raíz de su mejor votación en las generaciones jóvenes. El politólogo Gustavo de Armas, por ejemplo, estimó que un 45% del crecimiento electoral del Frente Amplio desde 1984 hasta 2004 (en que obtiene su mejor votación histórica y alcanza por primera vez el gobierno) se explica por la renovación demográfica del padrón electoral. No obstante, en las últimas dos elecciones parecería haberse atenuado el efecto demográfico a favor del Frente Amplio, en la medida que mejoró su porcentaje de votación en los otros segmentos etarios (especialmente en adultos mayores) y porque es factible que se haya atenuado su predominio en las sucesivas generaciones de nuevos votantes.

Tomando en cuenta la centralidad del “efecto demográfico” en la historia electoral uruguaya reciente, en este informe de opinión pública nos detendremos en el análisis de la intención de voto de los nuevos votantes, analizando tendencias electorales sobre personas de entre 18 y 21 años que respondieron nuestro Monitor de Opinión Pública en 2018. Para tener una mayor confiabilidad, analizaremos a los nuevos votantes utilizando la información agregada de las encuestas implementadas en cada uno de los cuatro trimestres de 2018.

En el gráfico 1 observamos que, igual que en los últimos ciclos electorales, el Frente Amplio parte con clara ventaja en el segmento de nuevos votantes. Su promedio de intención de voto en 2018 en dicho segmento fue de 33%, obteniendo 10 puntos más que el Partido Nacional (23%) que se posiciona en segundo lugar. En tanto, el Partido Colorado captó entre los nuevos votantes un 8%, el Partido Independiente un 6% y el Partido de la Gente un 4%. Comparando en el gráfico 2 la intención de voto de los nuevos votantes y del electorado general, queda claro que el Frente Amplio tiene una fortaleza relativa en el segmento más joven, pues su intención de voto es 6 puntos superior a la que consigue en el conjunto de los votantes. Lo inverso sucede con el Partido Nacional, que entre los nuevos votantes recoge 6 puntos menos respecto a su promedio general de intención de voto. Otro dato interesante es que hay un mayor peso de los indecisos en los nuevos votantes, alcanzando el 27% frente al 23% existente en el electorado general.

A partir de los gráficos 1 y 2, por tanto, se observan dos continuidades importantes respecto a los ciclos electorales que siguieron a la recuperación democrática: el Frente Amplio continúa siendo la opción electoral predilecta de los nuevos votantes y, además, es uno de los nichos etarios donde se posiciona mejor. En el gráfico 3, en tanto, se compara la intención de voto de los nuevos votantes de 2019 con la votación estimada de quienes eran nuevos votantes en 2014 (hoy electores de entre 23 y 27 años de edad). La estimación del voto joven en 2014 fue realizada por un equipo de cientistas sociales liderado por el economista Fernando Esponda sobre la base de información electoral desagregada por circuitos y con datos sobre la edad promedio de los votantes de cada circuito.

Como se observa, el Frente Amplio recoge hoy entre los nuevos votantes una intención de voto muy por debajo de su performance electoral de 2014. Hay, concretamente, una diferencia de 22 puntos entre el voto estimado de las personas de 18-22 años en 2014 (55%) y la intención de voto actual al FA en los nuevos votantes (33%). Naturalmente, queda aún un 27% de nuevos votantes indecisos. Sin embargo, para que el FA mantuviera en los nuevos votantes su caudal de votación de 2014, tales indecisos deberían volcarse hacia él en su enorme mayoría. Lo más probable, por tanto, es que se esté reflejando en los nuevos votantes un fenómeno similar al que ocurre en el resto del electorado: una menor propensión al voto hacia dicha fuerza política en comparación a 5 años atrás.

El Partido Nacional, en tanto, capturó en las elecciones de 2014 un 29% de las preferencias de los nuevos votantes, mientras que hoy está recogiendo 23% de intención de voto en los nuevos votantes de 2019. Si algo más de un quinto de los nuevos votantes indecisos se inclinara finalmente por el Partido Nacional, dicho partido estaría igualando su votación de 2014 en dicho segmento etario. El Partido Colorado, por su lado, recoge las preferencias de un 8% de nuevos votantes e igualaría su votación de 2014 en dicho segmento si captara al menos un 10% de los actuales indecisos.

Finalmente, surge la firme posibilidad de un crecimiento de la votación hacia otros partidos (principalmente PI y PG). En 2014, 6% de los nuevos votantes se inclinaron por otros partidos o votaron blanco anulado. Actualmente, en cambio, 10% de los nuevos votantes votaría a alguno de los demás partidos (sin contarse aquí a quienes votarán blanco o anulado). Esta tendencia de probable crecimiento de los partidos menores entre los nuevos votantes está en línea con lo que ocurre en el electorado general y es explicada básicamente por la emergencia del Partido de la Gente en 2016 y el fortalecimiento en intención de voto del Partido Independiente.

En suma, el análisis agregado de la información permite corroborar que la renovación generacional del electorado probablemente volverá a jugar a favor del Frente Amplio en la próxima elección. Esto se explica en buena medida por el hecho de que los nuevos votantes tienen una afinidad hacia dicha fuerza política superior a la existente en el promedio del electorado. A la inversa, entre los fallecidos y excluidos del nuevo padrón electoral (en su gran mayoría adultos mayores) hay un nivel de adhesión comparativamente menor al FA, lo que refuerza el efecto demográfico favorable al FA. Sin embargo, la caída general en intención de voto del FA respecto a 5 años atrás también se evidencia entre los nuevos votantes. Además, la diferencia entre la intención de voto al FA en las generaciones de mayor y menor edad del electorado es hoy más tenue que en pasadas elecciones. Por lo tanto, el escenario más factible es que el efecto de renovación demográfica a favor del Frente Amplio sea bastante más modesto que durante el ciclo de crecimiento electoral del FA transcurrido entre 1984 y 2004.

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