En base a:“Estrategia Competitiva”.Autor: Michael E. Porter.

El análisis clásico de M. E. Porter no pierde vigencia a la hora de evaluar cuán atractivo es un mercado.  En este sentido la intensidad de la competencia y la posibilidad de las empresas de disponer de una capacidad de negociación fuerte en el mercado son de especial interés.  La intensidad de la competencia en un sector depende de las cinco fuerzas competitivas:

1.Riesgos de que entren más participantes.

El riesgo de que ingresen más participantes en una industria dependerá de las barreras actuales de entrada y también de la reacción previsible por parte de las empresas ya establecidas. Entre las  principales barreras de entrada se encuentran las economías de escala que pueden lograrse a partir de:  a)  “costos conjuntos” desarrollos en algunas empresas con buenos sistemas de distribución, ventas,  compra, activos intangibles –marcas y tecnologías –  que pueden significar economías de escalas a nuevos productos integrados a su cartera; b)    “integración vertical” de procesos de producción, obligando a los competidores la realización de esos procesos para  entrar al mercado competitivamente; c) necesidad de  grandes capitales, especialmente cuando hay riesgos en el negocio; d) “costos importantes de cambio de producto”  cuando es difícil a los consumidores el cambio de marca; e) canales de distribución limitados y en manos de marcas competidoras. La represalia esperada también es una barrera de entrada a considerar.

2. Fuerza de Rivalidad entre competidores.

La rivalidad entre los competidores adopta la conocida forma de manipular para alcanzar una posición, recurriendo a tácticas como la competencia de precios, las guerras de publicidad, la introducción de productos y un mejor servicio o garantías de los clientes. Las guerras de precios son extremadamente inestables y tienden a empeorar la rentabilidad de la industria entera. Las guerras de publicidad acrecientan la demanda o elevan el nivel de diferenciación de productos en la industria en beneficio de todos. Los escenarios competitivos más complicados se producen cuando: a) hay empresas de similar peso en el mercado que cuando hay líderes fuertes; b) en  mercados maduros  obligando a competir en base a carteras ajenas; d) mercados donde no hay diferenciación entre productos – competencia de precios -;  c) presencia de pequeñas empresas que tienen por objetivo la subsistencia  reduciendo  márgenes de un mercado. Un aspecto de importancia es la posibilidad de acordar reglas de juego beneficiosas para competidores .

3. Presión proveniente de productos sustitutos.

Los productos sustitutos se definen a partir de identificar aquellos productos que cumplan la misma función que los productos ofrecidos por la industria de la que se trate. Los sustitutos impactan en una industria cuando logran mejores precios o mejor desempeño. Una de las clásicas causas de emergencia de sustitutos se da por avances tecnológicos. A veces la estrategia apropiada será la reconversión de la industria adoptando nuevas tecnologías.

4. Poder de negociación de los compradores.

Los compradores compiten con la industria cuando la obligan a reducir los precios, cuando negocian una mejor calidad o más servicios y cuando enfrentan los rivales entre sí. Las industrias tienen poco poder de negociación frente a sus compradores cuando: a) algunos compradores compran buena parte de la producción de éstas; b) cuando  los productos que el grupo adquiere en la industria son estándar o indiferenciados; c) si el cliente tiene información relativa a la demanda y los costos del proveedor.

5. Poder de negociación de los Proveedores.

Ejercen poder de negociación sobre los participantes de una industria si amenazan con elevar los precios o alterar la calidad de los bienes y servicios que se ofrecen.
Cabe destacar que en un mercado atomizado de ofertas los sectores, aún cuando satisfacen distintas necesidades, compiten entre sí por la preferencia de gasto de los consumidores, y que el deseo del comprador de adquirir una categoría se mantiene como aspecto esencial en la competitividad de un sector.